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Isla de Jersey, Channel Islands, United Kingdom
En el ecuador de la cincuentena

jueves, 16 de junio de 2011

XIX.- The Liberation Day

Dear friends and family. Cuesta imaginar que este paraiso atiborrado de paz y rincones pintorescos fuera en otro tiempo escenario de horrores y sufrimientos. Pero así fue entre 1940 y 1945. Durante la World War II, una vez ocupada Francia por las tropas de Hitler, Magic Island fue tomada por los alemanes. We are hablando del 1 de julio de 1940. Antes de esa fecha, unos 10.000 endémicos abandonaron su tierra natal en vista de lo que se avecinaba, mientras que otros se unieron a las fuerzas aliadas, como el marido de Nicole Kidman en la película "Los otros".

Ya sé que esta entrega ha tenido un comienzo distinto al de las anteriores, yendo al grano de un asunto traumático, desagradable y lejano. Pero era un tema pendiente al que no podía sustraerme. La ocupación nazi, el recuerdo de la Segunda Guerra Mundial y las calamidades derivadas son vivencias que se mantienen frescas en la conciencia de los endémicos. Lo pasaron muy mal y eso no es fácil de olvidar. Apenas llegamos aquí Lady Messy, el Happy boy y vuestro non qualified hero, conocimos a una persona que siendo niño vivió aquellos años de barbarie. Aún los evoca como si fueran sucesos acaecidos the last week. Sin embargo, no es mi intención resumiros los numerosos libros escritos sobre el tema, sino transmitiros el sentimiento generalizado que sigue vigente entre la población, including las jóvenes generaciones que conocen los acontecimientos de boca de sus mayores porque aún no habían nacido.

Represión, hambre y frío son los tres términos que más se repiten. Magic Island cayó como fruta madura una vez que estuvo Francia en manos de los alemanes. A pesar de tratarse de una presencia impuesta, Hitler prometió un trato benévolo a la población civil que never llegó a cumplir. Con el tiempo las cosas fueron a peor y, en la segunda mitad de 1942, comenzaron las deportaciones de las personas borned en Inglaterra a campos de concentración alemanes, seguidas de la de los endémicos considerados "indeseables". Many of them no volvieron jamás.


La toma de Magic Island fue una maniobra estratégica y un golpe psicológico para la moral inglesa. Since the beginning comenzaron las obras de fortificación y el paisaje de la isla cambió. Hoy día es difícil pasear por cualquiera de sus rincones sin encontrar un bunker, una muralla antitanques u otras edificaciones de ingeniería militar, especialmente en el perímetro costero. Muchas de ellas se conservan porque era difícil demolerlas and because forman parte de la historia. A mí personalmente me producen grima y las veces que he penetrado en el interior de algunas no he podido evitar una sensación de escalofríos bastante desagradable. Quienes no somos aficionados a esta clase de monumentos a la irracionalidad humana, por la carga violenta que impregna aún los gruesos muros grisáceos de sus paredes y techos, percibimos malas vibraciones aun cuando ninguna encarnizada battle sirviera para demostrar la efectividad de sus adustos diseños. Obviously la mano de obra no era alemana, a pesar de los 15.000 soldados que componían la guarnición insular, but prisioneros de guerra traidos de distintos países ocupados entre los que se encontraban españoles, rusos, polacos y ucranianos. Podéis imaginaros que no recibieron trato de favor alguno, especialmente los soviéticos.

Dicen que cuando más hambre se pasó en Magic Island fue durante el último año. Después del desembarco de Normandía en 1944 y la posterior liberación de Francia, los suministros dejaron de llegar a Jersey porque seguía en manos de los alemanes. Los aliados decidieron no proceder a su conquista para evitar un derramamiento innecesario of blood, de modo que si no llega a ser por el avituallamiento marítimo de la Cruz Roja la cosa podía haber sido, aún si cabe, mucho más dantesca. Finally los alemanes se rindieron y Magic Island fue pacíficamente liberada el 9 de mayo de 1945, tras la famosa declaración de Churchill: "Our dear Channel Islands are to be free today".


Desde entonces, todos los años en esa fecha se conmemora el Re-enactment of the Act of Liberation, en el mismo lugar donde aconteció el histórico evento, es decir, en Liberation Square. This year, como no podía ser de otro modo, acudimos a presenciarlo en compañía de nuestra Viceconsul, su marido y su hija. Se trata de una escenificación típicamente inglesa tanto en lo que a su organización se refiere como a su desarrollo. Liberation Square es una amplísima plaza (equivalente a la de la Marina, para que los malagueños me entendáis) which was divided en dos partes. En una de ellas se dispusieron unas tribunas donde se acomodaron las autoridades y su séquito, dejando en el centro lugar suficiente para others protagonistas (militares uniformados, bandas de música y gente ataviada a la usanza de tiempos pretéritos). Beside a este escenario se montó otro, con casetas de bebidas y comidas que reproducían lo que se consumía en tiempos de la ocupación, que no interfería con el anterior. El público abarrotaba ambos espacios pero sin hacinarse, nada que ver con nuestra Semana Santa, nuestras ferias o nuestras romerías.





Ondeaban las banderas de Jersey y del Reino Unido, se repartían banderines para que los asistentes los agitasen en determinados momentos del acto, se cantaron canciones alusivas y los discursos se sucedían siguiendo un estricto protocolo. All estaba perfectamente engranado y te sentías partícipe del Re-enactment, gracias a un libreto a traves del cual seguías la escenificación, del modo que antaño se usaba el misal para mitigar el desconocimiento del latín por parte de los feligreses. Al cabo de una hora, el acto se dió por finalizado with un pequeño desfile de soldados y músicos militares, several vehículos acorazados de la II Guerra Mundial y coches de época (abundan en Magic Island). Concluida la celebración the crowd se disolvió en perfecto orden y con la misma disciplina y respeto que mostró mientras se congregaba en Liberation Square.

































Junto a otros hispanos nos quedamos en el centro de St. Helier para hacer el lunch preferido de los ingleses, es decir, un bocata de bacon o salchichas, cuando no fish and chips, consumido de pie o mal apontocados en algún poyete o banco público. Por cierto, a la hija de uno de nuestros amigos se le cayó una salchicha al suelo y, antes de que pudieramos recogerla, no para meterla de nuevo en el bocadillo de Clarita (3 añitos) but para depositarla en una papelera, apareció una gaviota y se la llevó. Lo más gracioso fue ver a Clarita running desconsolada detrás del pajarraco y a éste huyendo a la carrera de la niña mientras trataba de partir el perrito caliente para comérselo en two trozos. Por supuesto que lo consiguió. Mejor así porque, en caso de habernos enfrentado a la gaviota, I suspect que alguno de los testigos del suceso se hubiera puesto de su parte. Si el hurto hubiese corrido a cargo de un perro, en vez de tratarse de un grajo marino, pondría la mano en el fuego.


Se trataba de hacer tiempo para un nuevo acto, este más protocolario e íntimo, que iba a tener lugar en el crematorio de St. Helier. Consistía en la colocación de coronas de flores en memoria de los caidos durante la última gran guerra junto a un túmulo conmemorativo que exíste en aquel lugar. The time era poco apropiado, las 15,30 de la tarde, pero es que aquí no se respeta la siesta. La verdad es que después del frugal lunch no entra ni modorra. Pero no nos perdamos en valoraciones y vayamos al meollo del asunto. Entre autoridades locales, representantes de distintos países y asistentes civiles éramos en torno a las 60 personas. Llovía con intermitencia y soplaba un viento propio de camposanto. Abundaban las personas mayores, elderly people que en su niñez habían sufrido los rigores de la contienda. Dorita, nuestra Viceconsul, fue la encargada de depositar una corona de laurel con los colores nacionales en recuerdo de nuestros difuntos.




Entre los congregados había hijos de republicanos españoles que sufrieron el exilio de sus padres. Portaban la enseña tricolor. Tuve oportunidad de hablar con ellos. Gente fascinante, curtida por los acontecimientos que sucedieron durante su infancia. Atesoran vivencias dignas de ser escuchadas. Mientras conversábamos tuve la sensación de estar en el límite between  la crónica y la historia. Años tras años acuden al crematorio en este día tan señalado, pero cada vez son menos. Unos hablaban de España con cierta nostalgia y conservan el acento de su región de nacimiento, a pesar de haber vivido la mayor parte de su vida outside del país natal. Otros no quieren volver a traspasar los Pirineos ni para visitar a los parientes españoles.




El caso es que seguimos teniendo un conflicto pendiente que, mientras se mantenga abierto, proporcionará votos en uno u otro sentido. Siento expresarme en estos términos pero si dijera otra cosa mentiría. Ingleses y franceses, por ejemplo, tuvieron un external common enemy durante la II Guerra Mundial. Nosotros aún seguimos discutiendo que si galgos o podencos. Ellos tienen una bandera propia, nosotros dos y dudamos de cuál es la que debemos usar. Está claro que para celebrar victorias deportivas es la roja y gualda la que procede ondear pero, para actos extradeportivos, se recurre a la otra, a las dos o a ninguna para ser equitativos. Total, que tenemos un himno nacional sin letra y dos banderas de quita y pon. No quisiera entrar a debatir cómo llegamos a esta situación, sino denunciar que aún estemos en ella. Y no digo más porque el momento y el lugar se me antojan inapropiados. Pero lo cierto es que con la crisis de identidad que arrastramos y la falta de unión de cara a los retos del futuro, seguiremos en el furgón de cola quizás por mucho más tiempo del necesario.


Al margen de todo esto, el acto de recuerdo a los caidos fue emocionante y me encantó conocer a esos españoles por el mundo cuyo destino lo marcó la sinrazón de la guerra. Pero también me dejó un saborcillo amargo, thinking que en el lugar de aquellos viejos republicanos podíamos haber estado cualquiera de nosotros o nuestros propios hijos. En fin, que para mí ésta ha sido otra fuente de aprendizaje y motivo de reflexión que no podía dejar de share con vosotros. See you soon, sweet dreams and hooray for peace.


jueves, 19 de mayo de 2011

XVIII.- Jersey´s Heritage

Good evening everybody. Qué poco dura la alegría en casa del pobre. The spring nos ha abandonado. Hace un fresquillo poco agradable y el viento empeora la situación. No sólo he vuelto a resucitar la camiseta Imperio sino que me embuto en el polar de la Durrell para estar a gusto. Tengo mono de paella y de calor. Por primera vez en mi vida pienso este verano en Málaga disfrutar un terral como no lo había hecho hasta ahora. Estoy padeciendo un trauma térmico, después del otoño e invierno sufridos en Magic Island, que me va a costar superarlo. And the worst of all es que no llueve. La vegetación está fragante y bien crecida en los campos pero, si seguimos huérfanos de agua, dentro de poco la isla se va a convertir en un pajonal amarillo. En fin, siempre tendremos a mano echarle la culpa al climatic change.

Algo os adelanté en el último capítulo del blog acerca de la belleza del entorno rural en estos pagos. Y me expreso de este modo porque me centré en arboledas, cultivos y flores sin entrar en un aspecto que está íntimamente ligado con ellos, es decir, la ocupación humana. Fuera de St. Helier y de la linea costera del sureste, each parish tiene su núcleo poblacional organizado en torno a la iglesia y al Parish Hall. Casas de dos pisos y buhardilla, a lo sumo, que en ningún caso transmiten sensación de agobio o aglomeración. El resto, es decir, la mayoría de la isla, es un paisaje agrario salpicado de granjas, casas señoriales y mansiones of cinema, generalmente rodeadas de arboledas y setos feraces que integran los edificios en un landscape agroganadero muy parcelado. No existe un único estilo arquitectónico but varios esquemas conservadores que en todos los casos se alejan de lo estrambótico, lo provocador y lo absurdo. However, existe una dominancia de la piedra sobre las restantes opciones. No en vano Magic Island es un roquedo granítico que suministra a los canteros la materia prima que necesitan.

 Hay granjas unifamiliares pero abundan las plurifamiliares, es decir, robustas y amplias construcciones que dan cobijo a several familias porque, en realidad, son casas individualizadas que forman parte de un mismo edificio. In these cases es difícil distinguir cuándo se trata de una vivienda habitada por personas que atienden sus campos y cuándo se trata de una mansión cuyos ocupantes se dedican a otros menesteres. Dicho en otras palabras, la granja y la casa señorial se visten con los mismos atuendos although por dentro cada una posea su own identity.


Obviamente la piedra resiste mucho mejor el paso del tiempo que la madera y los materiales sintéticos de construcción. Por eso it is usual ver granjas y casas cuya puertas están coronadas por un dintel de granito, un magnífico pedrusco enterizo, ahormado por el cincel y el martillo, con una fecha grabada a modo de partida de nacimiento. Pues bien, lo que llama la atención es el siglo al que nos remontan las cuatro cifras alineadas. ¿Cien años atrás, doscientos? Si, unas veces, y más en otras. Javier y Dorita, por ejemplo, viven in a house fechada en el siglo XVII. Obviamente ha sido ampliada, reformada y acomodado su interior a las necesidades actuales, pero todo ello sobre la base del primitivo edificio que sigue allí al pie del cañon. Podéis deducir que si cuesta trabajo distinguir la parte nueva de la original it is porque el estilo ha sufrido pocas variaciones al cabo de cientos de años. Lady Messy os adjunta la que se considera la granja más antigua de la isla. A simple vista nadie lo diría porque hay decenas como ellas, aunque de factura más reciente, desperdigadas por Magic Island.


El inglés en general y el endémico en particular tienen a gala conservar su patrimonio como parte viva de su historia. Por razones de superficie lo que aquí hay son beans contadas pero se las mima con esmero.
In 1873 se fundó la Societé Jersiaise, para fomentar el estudio de la arqueología, the natural history y el lenguaje (el jèrriais que es una forma dialectal derivada del normando y que cayó en desuso a lo largo del siglo XX), así como para apoyar la preservación de los edificios históricos y monumentos. En el primer cuarto of the last century, la especulación y el turismo acomodado hicieron acto de presencia en la isla. Conscientes algunos endémicos de pro de que ello podía suponer una brusca alteración de los usos y costumbres locales y la desaparición de many edificios emblemáticos, en 1936 se creó el National Trust for Jersey. Se trata de una fundación privada que con ayuda estatal, fondos privados y el trabajo desinteresado de people entusiasta se ocupó de la compra y restauración de ciertas construcciones civiles y militares abandonadas, en desuso o reutilizadas para fines inadecuados. Actualmente el National Trust es el mayor propietario privado de tierras e inmuebles en la isla y gestiona en torno a 130 lugares entre los que se encuentan granjas, cottages, molinos y fuertes.


Más recientemente se creó el Jersey´s Heritage, en 1981, una organización independiente que recibe una subvención anual de los Estados de Jersey y se encarga de custodiar los principales sitios históricos, museos y archivos públicos de la isla.
Más que describir os voy a comentar lo que hay que ver cuando vengáis por aquí. Para ello intentaré haceros una presentación cronológica de lo que existe y se conserva, aunque sea en precarias condiciones.
Las construcciones megalíticas son relativamente abundantes. Hay bastantes dómenes, en realidad monumentos funerarios, repartidos por la isla. En origen were alineaciones de piedras formando un pasillo, al fondo del cual se abrían una o varias cámaras. Todo esto estaba tapado por grandes losas y el conjunto enterrado por grandes acumulaciones de tierra a modo de montaña. La mayoría de los dólmenes están hoy descubiertos y se pueden visitar freely. Just one, la Hougue Bie, conserva su estructura original y, por tanto, hay que retratarse para verlo. Aún así os lo aconsejo.


Las fortalezas medievales de importancia son dos: Mont Orgueil Castle en el este, comunmente conocido como castillo de Gorey, y Elizabeth Castle frente a St. Helier. Ambos son visita obligada. También hay alguna que otra ruina de menor monta pero esas las dejo para los muy cafeteros. Restos de baterías costeras de hace dos o tres siglos aún se mantienen en pie pero, hasta donde sé y conozco, ninguna está intacta. Por tanto, there is que echarle imaginación a la cosa o tener conocimientos previos de poliorcética reciente (Antonio, tío ¿qué te parece?).


























Lo que sí hay son muchas torres jalonando la costa. Datan de finales del siglo XVIII y la mayoría se encuentran en perfecto estado de conservación. Se construyeron para prevenir invasiones napoleónicas que nunca se produjeron.




























Finally llegaron los alemanes en 1940, tomaron Magic Island y estuvieron en ella durante cinco años. Rodearon todo el perímetro de la isla con bunkeres y murallas para evitar el avance de los tanques en un hipotético desembarco aliado, construyeron una red de túneles en el corazón de Magic Island para convertirlos en hospital y refugio ante posibles bombardeos, así como otra serie de mamotretos de hormigón armado que aún quedan dando testimonio de aquellos eternos five years. Jersey Tunnels War hoy es un museo que merece la pena visitar.



Es curioso que, por la posición estratégica de la isla, siempre aquí se ha vivido con un ojo puesto en el horizonte por si los de enfrente tenían la tentación de querer adueñarse de ella. No es por tanto extraño que abunden las construcciones militares. Los primeros habitantes de por aquí fueron tipos rudos que, durante el Paleolítico, se dedicaban a despeñar mamuts por un tajo que hay en la costa de Saint Brelade, y cuyos descendientes decidieron entretenerse armando los dólmenes a los que antes me referí. A Lady Messy le encanta dedicarse a buscarlos y a mi me pone de los nervios semejante tarea, porque suelen estar escondidos por la vegetación y no hay modo de dar con ellos. Extraños tipos tenían que ser aquellos paisanos que movían y levantaban piedras de semejante tonelaje. Tarde o temprano tenian que aburrirse y efectivamente así sucedió. Ya en el siglo IX los vikingos se vinieron aquí de sabático but a century later  regresaron a sus lugares de origen porque la isla se la anexionó el Ducado de Normandía. Finalmente Gran Bretaña puso los puntos sobre las íes y Magic Island pasó a ser inglesa (año 1066). Y hasta ahora.


Pero no todo el patrimonio se reduce a recintos militares. También hay granjas, cottages y molinos que recuerdan la vida pacífica y laboriosa de otros tiempos. La más emblemática es la granja de Hamptonne, aquélla a la que fuimos casi al principio de nuestro periplo por estos lares para celebrar la fiesta de la sidra. Muy bonita y en uso demostrativo. Visitable. También los molinos merecen una foto aunque no justifican un viaje exclusivamente para contemplarlos.




Una última anécdota before de concluir. From the begining on me pareció una idea romántica pasar una noche en Elizabeth Casttle. Lady Messy me puntualizó, también desde el principio, que no contara con ella porque el simple hecho de pensarlo le daba pánico. El Happy boy dijo que a él no le importaba acompañarme. En cualquier caso no era más que una ocurrencia inviable. Pues no señor, es posible pasar allí la noche porque hay un apartamento habilitado para tal fin. Pero no lo he hecho ni lo haré porque a mí también me dió otro ataque de pánico cuando vi los precios. Después he podido comprobar que muchas torres defensivas y la batería que está en mejor estado de conservación también se alquilan para pasar la noche. Conforme más espartano es el alojamiento más barato cuesta pero, aún así, el bolsillo se resiente. Total que lo dejaremos para mejor ocasión.


Dears, es hora de pasarle el relevo a Lady Messy para que adjunte las fotos. Tampoco quiero cansaros because it isn´t my cup of tea. Cuidaos mucho y no toméis más sol de la cuenta. Bye bye.



jueves, 5 de mayo de 2011

XVII.- Magic Island, hell and paradise

Hi there. Finalmente casamos al príncipe William y a Miss Kate Middleton. Una boda de esta naturaleza no es moco de pavo y hemos tenido la suerte de vivirla desde dentro. Well, no es que hayamos asistido a la ceremonia, ni estábamos invitados ni teníamos ropa adecuada, pero ha tenido su encanto contemplarla pisando suelo británico. Semanas antes de los esponsales se palpaba en el ambiente una emoción contenida de la gente, un cierto morbo y una pizaca de curiosidad transitaban por las calles diluidos among the crowd. Eran como la gripe, invisible pero activa, contagiosa, inevitable. El día de los esponsales tuvimos vacaciones. Magic Island apareció ataviada con banderas, banderitas y banderines ingleses, como estuvimos nosotros durante y recién ganado el mundial de futbol. A pesar de todo, aquí siguen siendo muy patriotas y monárquicos, razónes por las cuales fue un gran día festivo para toda la población. Lady Messy and your non qualified hero fuimos a darnos un garbeo por la tarde. En un cruce de calles, junto al love nest, había una party aparentemente organizada por el Ejército de Salvación, que es una organización benéfica de las muchas que aquí existen. El trafico estaba cortado, la street ocupada por varias mesas largas y sillas plegables, los adornos consistian en globos y largas ristras de little national flags, los vecinos bebían zumos de colores diversos y comían sandwiches de pepino y lechuga, coleslaw y otras viandas anodinas pero típicas de las celebraciones inglesas. No había alcohol (beer) porque tienen mala bebida y tienden a subir el tono de voz cuando están calentitos. Además había muchos children acompañados de sus padres y no era cuestion de darles mal ejemplo en público. En fin, esto es lo que pudimos apreciar a vista de pájaro while dábamos un pequeño rodeo para evitar pasar por enmedio de la fiesta. En realidad no fue ésto lo que nos llamo la atención sino lo que encontramos al regreso del paseo, unas tres horas más tarde. La merienda había concluido y no quedaba rastro de que se hubiera celebrado. Todo recogido, limpio, ordenado, ni un papel en el suelo, un vaso de plástico descarriado o una simple mancha de bebida derramada, el mobiliario en su templo and the traffic ongoing. Im-prezionante. Hat!.

 Finalmente estamos en primavera, lo pregonan las flores, la boda real, el clima, la luz y los olores a savia nueva. Parecía que nunca iba a llegar. Os confieso que tuve mis dudas razonables durante el frío otoño y el grey invierno. No es una primavera al uso mediterráneo pero tiene su encanto. Todo está verde, impregnado de esa tonalidad clara que lucen las hojas de estreno y los jugosos tallos de la hierba en crecimiento. Los árboles dejaron de ser caninas de leña, se tupieron de follaje nacido aparentemente de la nada y se convirtieron en grandes copas soportadas por macizos troncos que sobrevivieron al hacha, al arado, al diente de la oveja y a la sofocante pléyade de helechos.

 Wild flowers y manos curtidas en labores jardineras por tradición y querencia se encargan de teñir de colores toda la isla.


 Después de un breve paseo entenderíais sin necesidad de palabras por qué es Magic Island el suelo que nos acoge. Más que mis palabras dicen las fotos que Lady Messy os ha seleccionado.




En esta época, más que en ninguna otra, tienta pasear y acaba convirtiéndose en obsesión una vez que te dejas llevar por el impulso de discover nuevos paisajes y rincones. Este es el encanto secreto de Jersey, una isla pequeña pero inabarcable, formada por una multitud de recónditas teselas agazapadas detrás de cada seto, a la salida de cualquier curva del camino, sumergidas en valles de gnomos o rematando lomas graníticas sin vocación abrupta. Vista desde el aire Magic Island es un paraje cercado por el mar, con un corazón desnudo dedicado a la agricultura y a la ganadería, mostrando girones verdes que serpentean sin engordar, con varios lunares edificados y la verruga de St. Helier. Sin embargo, cuando caminas, continuamente crees que tus pasos profanan la intimidad de enigmáticos bosques sin fronteras. Pero es sólo la percepción del disimulo, la suplantación que unos pocos trees añosos hacen del dominio forestal. En realidad lo máximo que aquí hallamos son bosquetes que disimulan manors de ensueño que pretenden pasar inadvertidas El resto son figuraciones del caminante, inducidas por los árboles que impiden ver que más allá nel bosque es pura ilusión.








Magic Island está surcada por una tupida red de angostas carreteras asfaltadas, caminos, veredas, sendas, cordeles y coladas, que se ramifican y entrecruzan sin un diseño aparente y sin un destino coherente. Entre la vegetacíón de esas arterias solo anidan los pájaros y una inmensa paz que da cobijo a granjas y mansiones aisladas cuyos habitantes profesan la religión de vivir en armonía con su entorno. Conscientes de este valor intrínseco de la isla, las autoridades transformaron las rutas principales en green lanes, las que discurren sobre los acantilados del norte en cliff paths y las que atraviesan el monte en foot paths. En las green lanes no está prohibido el tráfico de coches, pero la velocidad está reducida a 15 millas por hora y tienen preferencia los peatones, ciclistas y jinetes. En total son 45 millas de recorrido a lo largo y ancho del territorio. La idea surgió en 1986 y se llevó a la practica entre 1992 y 1994.


Los endémicos are muy orgullosos de que Magic Island conserve su identidad agraria y se manifiestan activamente en contra de cualquier proyecto que suponga mermar la superficie dedicada a los cultivos. Carteles como el de la foto los he visto ya en varias ocasiones, mientras en paralelo la prensa se hace eco constante de este tipo de reivindicaciones. Because no estamos hablando sólo de los campos de patatas y los pastizales, sino de la pérdida de esos setos que aparentan ser frondosas selvas caducifolias.















Por curiosidad me gustaría saber cuántos kilómetros on foot llevo recorridos desde que llegamos hace ocho meses. Sin coche soy la persona más feliz del mundo, aunque  algunos interpretan esta elección como una señal de penuria económica. No os digo cuando a esas personas les suelto que tampoco tengo televisión. Me miran como si estuvieran ante un pobre de solemnidad. A mi me divierte la situación y por eso, lo reconozco, a veces me gusta provocarla. Pues si, my friends, no solo se puede vivir bien sin car y sin tele sino que se vive mejor. "No tengo nada, ya ve, comparado con usted", le dijo el poeta al rico del pueblo.


En esta última fortnight ha habido varios acontecimientos en cuyo feliz desenlace ha tenido mucho que ver el clima. Contrariamente a lo que ha sucedido en el resto de España y, en especial, en Andalucía, la Semana Santa aquí ha sido radiante, cálida y despejada. Gracias a eso hemos inaugurado la playa, recibimos las primeras caricias del sol en nuestros bodies semidesnudos y estamos comenzando a broncearnos. De ahí a bañarnos media un abismo, pero al Happy boy no le hacen recular los 11º C de la temperatura del agua y se ha dado ya varios chapuzones.


El lunes posterior a la Semana Santa asé un cordero en la Durrell. Lo que en principio iba a ser un ágape entre amigos se convirtió en una fiesta multitudinaria. Hubo que vencer no pocas dificultades y despejar varias incógnitas para que todo saliera bien. First of all dependíamos del tiempo, que se comportó. Necesitábamos una cruz para asar the lamb, con lo cual tuvimos que buscar y comprar las tiras de metal en un almacén de St. Helier y encargar a una persona del zoo que soldara los ganchos e hiciera los agujeros pertinentes. Vive Dios que no salio muy proporcionada porque las medidas y los soportes eran como para haber crucificado de nuevo a Espartaco, pero nos aviamos con lo que había. De madera nos regalaron un remolque completo pero era de pino, de modo que hubo que sustituirla por leños de mejor calidad sisados sobre la marcha. Con la ayuda de Christian y John se superó el reto. Éramos en torno a 60 comensales, incluidos los niños y algún perro prohijado. El keeper del ITC hizo unos frijoles with rice de acompañamiento y varias señoras trajeron un surtido de postres realmente apetecibles. Finally, el antiguo director del zoo expresó publicamente que, en los 20 años que él había estado en el cargo, nunca había asistido a una fiesta tan entrañable como ésta. Se agradece el piropo y me valgo de él para concluir que la gente quedó y se fue contenta. Misión cumplida. Ahora, tímidamente, me están proponiendo que para July les ase un venado. Ya se verá.




En el chapter de asuntos sociales, procede destacar la visita que recibimos del Dr. Farfán y su señora acompañados de Mr. Barbero and his wife. Los deseos que teníamos de verlos sólo eran comparables a la preocupación que albergábamos porque the hotel que les reservamos fuera de su agrado y lo pasaran bien. Sometimes, cuando procuras actuar como un anfitrión complaciente, corres el riesgo de aturdir a tus huéspedes y darles una paliza de paseos, visitas y libaciones con la mejor intención del mundo. As well as, teníamos el handicap de que los Farfán venían acompañados de su hija Claudia, con lo cual hubo rutas y visitas nocturnas a pubs que descartamos beforehand. Pero, a pesar de todo, nos vimos forzados por falta de previsón nuestra a cruzar  un pequeño bosquete, ya entrada la noche, operación que no resultó easy portando a Claudia y conduciendo campo a través el carrito que amablemente nos había prestado Dorita. I believe que estuvieron a gusto y nosotros encantados con su fugaz estancia en Magic Island. Confieso que pensé, cuando fui a recogerlos al aeropuerto, que iban a quedarse hasta el año que viene, a tenor del equipaje que Maria Esther traía consigo. Obviamente la pluralidad de maletas estaba en consonancia con la diversidad de su contenido. Aquel luggage parecía el cuchillo de Rambo, no le faltaba de nada. Los Barbero fueron más mesurados en este sentido, quizás porque Cristina preveía dejar espacio para llevarse productos típicos de Magic Island. Y así lo hicieron. ¿Chocolates, Black butter, cerámica de Jersey pottery, Royal potatoes? No, nada de eso, fueron dos papeleras ¡two wastepaper baskets! Deben ser muy entendidos en la materia, asunto en el que yo me declaro lego, porque a mi me parecían iguales a las que venden en Continente a 6 euros la docena. Por fortuna no tuvieron problems, al menos que a mí me conste, en la frontera española. Es un alivio porque me preocupaba que intentaran pasar sin declararlas.



Cambiando de tercio, here ya todo el mundo se ha olvidado de los meses de frío y penumbra. El turismo ha vuelto, en este momento dominan los franceses. Ya funcionan los autobuses que cruzan a Elizabeth Casttle, los castillos se pueden visitar y todas las dependencias de pago por su valor histórico y cultural han abierto sus puertas al público. Podeis deducir que en invierno cierran todo lo visitable y la oferta turística prácticamente se restringe al mínimo indispensable. Aprovechando el buen tiempo, es típico que se organicen recorridos a pie por la isla con fines benéficos. This Saturday Lady Messy y yo vamos a participar en uno de ellos. Se trata de patear el perímetro de la mitad de Magic Island, en total 21 millas que vienen a ser 35 km. Parece que nos lloverá a ratos, con lo cual la dureza de la prueba subirá varios enteros. La inscripción cuesta 5 libras y te dan una planilla para que la gente apueste por ti la cantidad que estime conveniente, dinero que engrosará la cuota de inscripción para destinarlo a obras sociales.


Dentro de quince días os informo de cómo nos ha ido. De momento cariños para todos y hasta la próxima entrega. Portaos bien y no seáis traviesos. Regards.
















martes, 19 de abril de 2011

XVI.- A bracket on our daily life

Magic Island pertenece, politicamente hablando, al Reino Unido,tiene un clima muy parecido al de our costa cantábrica y está a tiro de piedra de Francia.  Quiere esto decir que como punto de partida para un short trip ofrece otras posibilidades distintas a la que tenemos desde nuestra residencia habitual en Málaga.

Lo normal, lo que suele hacer la gente aquí, es to get el ferry y cruzar a Saint Malo, una travesía que no demora más de hora y cuarto, tiempo suficiente, no obstante, para agarrar un buen mareo. Well, pues como en casa del herrero cucharón de palo, aún no hemos cruzado a la costa francesa pero we have been en Bélgica. De eso es precisamente de lo que hoy quiero hablaros.

Para poneros en antecedentes, yo tengo una prima que desde hace trece años vive en Bruselas, por mor de haber tenido la fortuna de desposarse con un compatriota que reside allí desde que tenía ten years old. Gracias a mi cousin, Juvenal Canseco Berberana, o sea, su marido, ha pasado a engrosar la lista de mis parientes políticos y, al día de hoy, es de justicia reconocer que se ha ganado el puesto. Un gran tipo Monsieur Cansecó, como le llaman los belgas, al que por suerte sus íntimos tenemos venia para llamarle Nalín (no es un mote sino su nickname). Me cayó bien desde el principio y cada vez que coincidimos gana enteros en la bolsa de mis aprecios.


Empeñose Lady Messy en hacerles una visita, adujo por si las moscas que el Happy Boy (abuela es Happy, no Harpy) tenía ganas de conocer Bruselas, asentí sin rechistar como de costumbre, comuniqué al Ministerio my intentions y saqué los billetes preceptivos para realizar el viaje. En todo este proceso hubo un pequeño mistake: Lady Messy se equivocó de fechas, con lo cual el Happy boy perdió dos días de clases que tuve que justificar como vacaciones familiares y yo falté a mi clase de inglés de los viernes. Como dijo un espontáneo inquisidor de la UMA "Me aterra simplemente la duda de saber..." que esta ausencia puede representar un severo contratiempo en mi hasta ahora accurate progresión lingüística. Así nunca podré alcanzar los conocimientos de inglés que tienen mis compañeros polacos de clase.






Pelillos a la mar. Partimos a media mañana para London desde el aeropuerto de Magic Island, en la ciudad del Támesis tomamos un tren y luego un metro hasta St. Pancrace Station.  There broke in la línea ferroviaria London-Brussels (Eurostar), que comunica la pérfida Albión con el continente pasando under el subsuelo del Canal de La Mancha. Mucho más cómodo, rápido (2 horas) y placentero que el avión. En la Gare du Midi de Bruselas nos esperaban mi prima y su ya ensalzado husband. Nos recogieron y fuimos a cenar a casa, en compañía de una íntima amiga del matrimonio anfitrión llamada Cari, como mi madre. Cuánto me alegro de haberla conocido. Entre ella y nosotros hubo feeling desde el primer momento y lo bueno es que she´ll come back to Jersey a principios de junio.


Mi prima y Nalín, como siempre, nos han acogido con hospitalidad y mucho cariño. Hay una enorme diferencia entre ser recibido simplemente con amabilidad o que te hagan sentir como en tu propia casa. Esto último es lo que nos ha sucedido; we wait for that  pero no por eso deja de ser placentero comprobarlo una vez más.



Al día siguiente de nuestra llegada dimos un paseo por el centro de Bruselas y quedamos a comer con mis primos. Antes de eso Cari me enseñó las dependencias del Consejo de la Unión Europea. Impresionante.









Después de comer nos fuimos a un parque de las afueras de Bruselas y dimos un paseo en torno a unos lagos llenos de barnaclas, fochas y gansos del Nilo. Agradabilísimo. Finally cena hogareña y tertulia hasta bien entrada la madrugada.
























Al día siguiente we visited Brujas y por la tarde llevamos al Happy boy al Atomium.

That evening cenamos en casa con Cari y dos amigas más, Maribel y Chus. Qué trío de damas  al que no le faltaban los dos reyes (Nalín y yo, para que no os perdáis) para componer  un full ganador. Maribel torea con el estilo y la elegancia del Viti, manteniendo las distancias como Curro Romero aunque parece más hecha para los lances ecuestres que para la suerte de a pie. Chus es más novillera que matadora cuajada, quizás porque se le olvidó tomar la alternativa, se confundió de día, o tomó la calle que no conducía al coso. Es  espontánea y con tendencia al despelote, pero tiene un arte en sus venas que toma una mantilla y la convierte en capote. Tiene mucha chispa y sabe agradar con una simple faena de aliño. Al Happy boy me lo conquistó adivinando con las cartas de una baraja las respuestas a some mental questions que él le hacía. Finalmente Cari es torero de ley sin apoderado. De ella es más fácil enumerar los idiomas que no habla que los que domina. Es un diamante sin anillo, quizás por falta de engarce adecuado. No me cabe la menor duda de que quien consiga lucirla en su ring finger será un hombre afortunado.









El Atomium, un resto de la Expo del 58. Representa un átomo de hierro y acaban de cambiarle el revestimiento exterior porque estaba ya un poco deslucido.

 


















Puesto que el sábado visitamos Flandes, el domingo le tocaba al feudo Valón. Las dos ciudades elegidas fueron Namur y Dinant. Más bonita y señorial esta última, although Namur tenía unas casas solariegas junto al río verdaderamente de ensueño. A la mente me vino la zona de El Tigre, en el delta del Paraná, por su semejanza con este paisaje belga. Esa noche, de forma un tanto improvisada, recibimos la visita de Makoto, su señora y su hija Zayas. El es japonés, ella vasca y la nena un encanto. Lástima que al día siguiente nosotros teníamos que viajar de regreso a Magic Island y ellos trabajar, de modo que no pudimos prolongar la tertulia más allá de lo era nuestro deseo. Queda pendiente.




A la izquierda la fortaleza de Namur y abajo las mansiones junto al río Mosa.































Las fotos de la derecha corresponden a Dinant, patria chica natal de Adolphe Sax (1814-1894), inventor del saxofón. Para que lo sepas, Esteban.








Para no cansaros con más texto y detalles accesorios, it seems to be prudent terminar haciendo balace de nuestra fugaz stay en la capital de la Unión Europea. Omito la parte afectiva que hubiera sido la misma en cualquier otra parte del world. El Happy boy ha disfrutado mucho más de lo que yo suponía. Se ha interesado por el arte, la gente, el paisaje, por una serie de cosas indicativas de que se está haciendo adolescente y que entra en esa etapa de la vida con ilusión y ganas de conocer. De momento aprender francés entra dentro de sus aspiraciones. En mi caso, esta vez he visto y respirado Bruselas desde un prisma distinto al de otras veces. Me ha cautivado su cosmopolitismo, la naturalidad con que conviven gentes de todas partes capaces de entenderse en terreno neutral. Aquí el inglés es lengua común because resulta razonable que sea así. Nadie lo ha impuesto, a nadie se le niega el derecho a usar su idioma vernáculo, pero casi todos recurren al inglés como instrumento de comunicación intercultural. Incluso los flamencos (no los de Fuente Piedra sino los naturales de Flandes) lo prefieren al francés. En todas partes cuecen habas.

En fin, espero que hayáis disfrutado el excelente reportaje fotográfico que os ha preparado Lady Messy. In the next entrega volveré a ocuparme de los asuntos de Magic Island. Hasta dentro de un par de weeks. Bye bye.